Un shooter cooperativo de bajo costo que apuesta por la acción frenética y la nostalgia de las hordas clásicas en un entorno de ciencia ficción.
2030 nos sitúa en un futuro distópico donde la humanidad enfrenta su hora más oscura. Los seres del planeta Venus han regresado a la Tierra, pero no vienen en son de paz: han declarado una guerra total utilizando un virus letal que transforma a la población en hordas de muertos vivientes. Como parte de una resistencia militar, nuestra misión es utilizar armamento de última generación para limpiar áreas infectadas y sobrevivir a la masacre en un entorno puramente de ciencia ficción.
El núcleo de la experiencia de 2030 es el combate visceral. El juego se apoya en una premisa simple: disparar a todo lo que se mueva y ver cómo las extremidades de los enemigos vuelan por los aires gracias a un sistema de desmembramiento bastante explícito. Según comentan los jugadores, la intensidad escala rápidamente; un usuario destaca que es un "juego fantástico, altamente adictivo y con gráficos magníficos para quienes tienen esa exigencia", resaltando además que "los zombis son muy rápidos cuando van cambiando las hordas". Esta velocidad obliga a los jugadores a mantenerse en constante movimiento, ya sea jugando en solitario o en compañía de hasta cuatro amigos, lo que potencia el factor de rejugabilidad.
Sin embargo, la recepción de la comunidad ha sido mixta, inclinándose hacia un terreno donde la diversión depende mucho de las expectativas y de con quién se juegue. Por un lado, hay quienes celebran su capacidad de entretenimiento directo, mencionando que "este juego me gustó bastante... destaca mucho en jugar con amigos para matarse de risa". Por el otro, el título sufre de asperezas técnicas notables que pueden empañar la experiencia. Algunos usuarios han reportado problemas severos de rendimiento, señalando que "no hay optimización" y que "el juego se traba de forma increíble". Incluso existen quejas sobre la falta de funciones básicas en el diseño cooperativo, como el hecho de que "tu equipo no tiene ayudantes controlados por la computadora" para reemplazar a los jugadores que faltan, dejando al usuario solo ante el peligro si no tiene un grupo completo.
En conclusión, 2030 es una propuesta honesta por su bajísimo precio de $1.49 ARS, funcionando más como una curiosidad arcade para una tarde con amigos que como un título de larga duración. Como bien resume un miembro de la comunidad: "podría ser un juego decente eventualmente, solo necesita más amor". Si buscás una experiencia profunda, quizás debas mirar hacia otro lado, pero si lo que querés es acción sin complicaciones y podés perdonar algunos fallos técnicos, esta invasión venusina tiene lo necesario para sacarte un par de horas de adrenalina.



Puntos Fuertes
- Precio extremadamente accesible, ideal para regalar copias a todo tu grupo de amigos.
- Acción cooperativa fluida que brilla especialmente cuando se juega en equipo.
- Banda sonora y ambientación que acompañan bien la temática de ciencia ficción.
- Mecánica de hordas rápidas que mantiene la tensión constante durante las partidas.
Puntos a Observar
- Falta de optimización técnica, con reportes de cierres inesperados y tirones de frames.
- Ausencia de bots o compañeros controlados por la IA para partidas en solitario.
- Interfaz y menús rudimentarios que todavía necesitan pulido y mejoras visuales.
Conclusión
2030 no intenta revolucionar el género de los shooters de zombies, pero ofrece una premisa clásica con un giro de ciencia ficción que resulta entretenida por el precio de un caramelo. Es un diamante en bruto que, a pesar de sus errores de rendimiento y falta de pulido, logra cumplir su promesa de ofrecer hordas frenéticas y momentos divertidos en cooperativo. Una opción recomendada únicamente si tenés amigos dispuestos a enfrentar los bugs junto a vos.
