Una propuesta de terror psicológico con una atmósfera asfixiante que divide aguas entre los fanáticos del género por sus decisiones técnicas.
Doorways: Prelude se presenta como una aventura de terror en primera persona que busca alejarse de los sustos fáciles para sumergir al jugador en una narrativa profunda. El título nos invita a ponernos en la piel de un agente especial encargado de rastrear a cuatro criminales atroces, pero con un giro particular: el viaje nos lleva directamente a sus mentes retorcidas. Con un precio casi simbólico de $1.15 ARS, esta experiencia argentina intenta capturar la esencia del horror atmosférico, aunque el resultado final ha generado un intenso debate en la comunidad de Steam.
En cuanto a su jugabilidad, Doorways se apoya fuertemente en la exploración y la resolución de acertijos en entornos que desafían la lógica. Las mecánicas evocan a clásicos del horror moderno, como bien señala un usuario en su reseña: "Me recordó a la primera Amnesia, pero mucho menos agotadora". Sin embargo, el juego no está exento de asperezas. Muchos jugadores destacan que, si bien la premisa es sólida, la ejecución técnica puede sentirse anticuada. Otro jugador menciona: "No es un mal jueguito cuando tenés en cuenta que es un desarrollador pequeño y que el juego ya tiene sus años. Los puntos sobre la oscuridad y lo tosco de los controles son válidos". El núcleo de la experiencia reside en "entrar en la mente de un criminal violento e intentar resolver asesinatos del pasado", lo que le otorga una capa de intriga que mantiene el interés durante sus casi 4 horas de duración.
La recepción de la comunidad está partida exactamente a la mitad, con un 50% de aprobación que refleja una relación de amor y odio. El mayor punto de conflicto es, sin duda, la iluminación. Un usuario frustrado comentó: "No veo un soto, papá, quedará para cuando ya no quede otra; la única dificultad de este juego es llegar a ver por donde vas". Esta oscuridad extrema ha llevado a muchos a abandonar el título prematuramente, con críticas lapidarias como "es un desastre roto y aburrido donde no podés ver nada". Por el contrario, quienes lograron conectar con la propuesta resaltan otros valores: "A pesar de ser un juego simple y corto, me gustó bastante la atmósfera, la narración y los puzles". Incluso hay quienes lo consideran "uno de los mejores juegos de terror" que han probado, sugiriendo que "lo principal es tener paciencia con el primer nivel de oscuridad y antorchas".
En conclusión, Doorways: Prelude es un experimento interesante que sufre por sus propias ambiciones técnicas. Es una obra que requiere que el jugador ponga mucho de su parte, especialmente ajustando los niveles de brillo al máximo para poder disfrutar del diseño de niveles. Como bien resume una de las críticas positivas: "Doorways: Prelude te arrastra a un infierno personal donde cada puerta esconde un trauma distinto". Si buscás una narrativa intrigante y una atmósfera opresiva por el precio de un caramelo, vale la pena darle una oportunidad, siempre y cuando estés dispuesto a lidiar con una visibilidad limitada y controles que delatan su origen independiente.



Puntos Fuertes
- Atmósfera atrapante: Logra transmitir una sensación constante de incomodidad y tensión.
- Narrativa original: El concepto de explorar el subconsciente de asesinos seriales es fascinante.
- Excelente doblaje: La calidad de las voces y la narración elevan la calidad del producto.
- Precio imbatible: Por $1.15 ARS, la relación costo-beneficio es extremadamente alta.
- Puzles bien diseñados: Desafían al jugador sin llegar a ser injustos.
Puntos a Observar
- Problemas críticos de iluminación: La oscuridad puede llegar a ser injugable para muchos.
- Mecánicas toscas: El movimiento y las interacciones se sienten algo rígidas.
- Bugs técnicos: Errores en elevadores y problemas con el cursor en configuraciones de varios monitores.
Conclusión
Doorways: Prelude es un diamante en bruto del desarrollo indie argentino que brilla más por su concepto que por su acabado técnico. Aunque sufre de decisiones de diseño cuestionables —principalmente una oscuridad que roza lo punitivo—, logra construir un mundo inquietante que recompensa a los jugadores más pacientes. No es para todo el mundo, pero si sos fanático del terror psicológico y podés perdonar sus fallos visuales, encontrarás un viaje perturbador que te mantendrá enganchado hasta el último umbral.
